Press release / Jan. 17, 2019

Nuevo análisis revela que la tala ilegal de la Amazonía peruana continúa descontrolada

Mientras se toman medidas alarmantes que apuntan a debilitar el organismo destinado a protegerla de los delitos forestales 

  • Un nuevo análisis revela índices sumamente elevados de tala ilegal en Perú, con madereros ideando nuevas formas para evadir las leyes que tienen por objeto proteger la sostenibilidad de la Amazonía.
  • La ONG Global Witness hace un llamamiento urgente al gobierno de Perú, los donantes y los importadores de madera para que incrementen sus esfuerzos y protejan estos bosques de importancia climática global de los delitos descontrolados.
  • Estos hallazgos emergen en un momento en que el gobierno toma medidas alarmantes para debilitar la independencia del OSINFOR, único organismo estatal que combate eficazmente la tala ilegal en Perú.
  • El informe también revela la forma con que se han utilizado diferentes permisos de aprovechamiento para que la madera obtenida ilegalmente —cuyo valor se estima que alcanza los 112 millones de dólares— parezca legal para su venta o exportación.

Jueves 17 de enero de 2019. Global Witness ha revelado hoy la preocupante persistencia de la tala ilegal en Perú. A la luz de estos hallazgos, la ONG hace un llamamiento urgente al gobierno de Perú, donantes como Noruega y Alemania, y los importadores de mercados como el norteamericano o el chino, para que incrementen sus esfuerzos y protejan la Amazonía de delitos forestales.

Las últimas cifras publicadas por la ONG revelan que, durante la última década, más del 60 % de la madera inspeccionada por OSINFOR proveniente de las dos principales regiones productoras del país[1] tenía su origen en zonas donde se cometen ilegalidades generalizadas.

La noticia llega en un momento en el que la independencia del Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR) se ha visto significativamente debilitada.

Global Witness ha declarado que la independencia del ente —pionero en la documentación de la tala ilegal— es fundamental para que pueda actuar de manera efectiva y ayudar a detener el flujo de madera ilegal que proviene de Perú.

Basándose en datos oficiales no publicados anteriormente, el último informe de la ONG, El justiciero forestal, demuestra cómo , durante los diez últimos años, se han producido volúmenes persistentemente elevados de madera ilegal y de madera “con alto riesgo” de ser ilegal en las tres principales regiones productoras de Perú. El trabajo del OSINFOR ha sacado a la luz la verdadera escala de esta actividad delictiva.

Sin embargo, pese a sus diez años de pionera trayectoria, el mes pasado se situó al OSINFOR bajo el control directo del Ministerio del Ambiente, donde los posibles conflictos de interés y la interferencia política amenazan su independencia y eficacia. Esta medida llevó al presidente de la institución, Máximo Salazar Rojas, a renunciar a su cargo en diciembre de 2018.  Este mes, el representante comercial de Estados Unidos Robert Lighthizer tildó de “inaceptable” la decisión, que podría constituir una violación del Acuerdo de Promoción Comercial entre los dos países.

El análisis de Global Witness también revela cómo algunos de los mayores aserraderos de Perú procesan de forma sistemática grandes cantidades de madera ilegal haciendo pocas preguntas sobre su origen, y cómo los madereros ilegales encuentran formas cada vez más creativas y deshonestas de destruir la Amazonía para su beneficio, evadiendo además los mecanismos de rendición de cuentas del OSINFOR. Entre todo ello se incluye:

  • Uso de nuevos tipos de áreas de aprovechamiento que el OSINFOR no puede sancionar para blanquear madera a gran escala, particularmente aquellas previstas para los pobladores locales.
  • Falsificación de las ubicaciones de árboles en los documentos oficiales, mientras los árboles se talan ilegalmente en otro lugar. 
  • Confabulación con gobiernos regionales para que se aprueben dichos documentos falsificados, a fin de hacer pasar por legal la madera ilegal.
  • Uso de áreas que el OSINFOR no puede inspeccionar, entre las que se incluyen plantaciones y cambios de uso para deforestar áreas y dedicarlas a actividades agrícolas, a fin de declarar falsamente que la madera provino de allí, cuando en realidad se extrajo de otro lado.

La ONG ha revelado la manera en que un clima de impunidad permite que esta actividad continúe sin ningún impedimento, al punto que se permite que aquellos consultores del sector maderero con antecedentes de falsificación de ubicaciones de árboles en documentos oficiales sigan operando.

El potencial de ventas de este comercio ilegal es cuantioso. Una variedad de permisos de tala que se detallan en el informe, incluidos los permisos de cambio de uso agrícolas, de predios privados, de bosques locales y otros tipos de permisos, se han utilizado para blanquear madera cuyo valor estimado es de 112 millones de dólares.

A partir de estos hallazgos, Global Witness ha emitido un llamamiento urgente para que se devuelva la independencia del OSINFOR y, al mismo tiempo, exige que se amplíen sus competencias para poder combatir de manera eficaz las nuevas formas de blanqueo de madera y ayudar a detener el daño ambiental que está provocando la tala ilegal.

La ONG ha resaltado el papel fundamental que podrían jugar los donantes del sector forestal peruano, como Estados Unidos, Noruega y Alemania, a la hora de garantizar la restauración de la independencia del OSINFOR y la ampliación de sus competencias, para que pueda operar de manera eficaz y contribuir así a que Perú cumpla con sus compromisos para reducir la degradación de los bosques.

Global Witness, que en 2016 también publicó un informe sobre uno de los mayores escándalos de exportación de madera peruana de la historia del país, solicitó además a los principales importadores de madera peruana(China, México, Estados Unidos y la Unión Europea) que sean más exigentes a la hora de asegurar que no importan madera peruana ilegal a sus mercados.

Laura Furones, líder de campaña de Global Witness, dijo:

“2019 es un año crítico para la Amazonía peruana. Es absolutamente esencial que se devuelva la independencia al OSINFOR, que se amplíen sus competencias y que se aumente su presupuesto adecuadamente para permitirle hacer frente a las nuevas formas de blanqueo de madera que están surgiendo”.

“Nadie ha jugado un papel tan importante como el OSINFOR a la hora de exponer lo que sucede realmente en el sector maderero peruano. Sin este organismo, estaríamos prácticamente ciegos. Algunas de las inspecciones que realiza son verdaderamente heroicas. El debilitamiento de la independencia del OSINFOR perjudica todo el buen trabajo que ha llevado cabo y posiblemente viola el acuerdo comercial con Estados Unidos”.


[1] 2008-2018

/ ENDS

Contacts

Laura Furones, Peru Campaign Leader

[email protected]

Notes to editor:

  • Encontrará el informe completo y la filmación encubierta para la investigación aquí. [Se debe insertar el enlace.]
  • ENTREVISTAS: están disponibles en español y en inglés. Póngase en contacto con Laura Furones ([email protected],+44 7525 592737), para coordinar.
  • MATERIALES AUDIOVISUALES: Puede descargar imágenes del OSINFOR, la Amazonía peruana y grabaciones complementarias aquí.
  • YACU KALLPA: La investigación encubierta realizada por Global Witness en 2016 pone al descubierto a algunos de los principales exportadores involucrados en el mayor escándalo en el comercio de la madera de Perú: la embarcación Yacu Kallpa que navegaba desde el corazón de la Amazonía hacia Estados Unidos. La grabación de Global Witness se considera la primera en captar en cámara a los exportadores de madera peruanos mientras reconocen que se suelen falsificar documentos. Brinda una perspectiva de la escala de la corrupción que permitió que surgiera el escándalo de Yacu Kallpa. Encontrará más información aquí.

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