Blog / June 20, 2018

Pequeños pasos de China sobre la madera ilegal: una advertencia para Perú

Cualquier persona interesada en la Amazonía y en otros bosques tropicales del planeta debería preocuparse por China. Una de las muchas razones es que importa más madera tropical que ningún otro país, y sin embargo no cuenta con leyes que aseguren la legalidad de dichas importaciones.

Pero hay señales de que las cosas en China están cambiando. Un reciente resumen de un estudio coescrito por un instituto de investigación del gobierno chino identificó opciones que China podría adoptar en el futuro para asegurar que las importaciones de madera son legales. Las opciones más importantes se refieren a medidas obligatorias, tales como leyes y reglamentos. Mi colega Beibei Yin las describe como “pequeños pasos” que ofrecen un “atisbo de esperanza”.

En cierto modo, China tiene suerte: existen precedentes sobre los que basarse. Han pasado ya diez años desde que la enmienda a la Ley Lacey entrara en vigor en los EE.UU., y cinco desde que el Reglamento de la Madera de la UE (conocido como EUTR, por sus siglas en inglés) se volviera legalmente vinculante en Europa. Ambas leyes prohíben el comercio de madera ilegal, y empresas en Alemania, Suecia, Países Bajos y el Reino Unido han sido recientemente multadas por violar esta última, aunque se ha reportado que la aplicación del EUTR en otros países que importan cantidades significativas de madera sigue siendo extremadamente insuficiente. 

Además, tanto Australia como Japón cuentan ya con leyes que prohíben la importación de madera ilegal. El mundo está finalmente despertándose ante la realidad de que, mientras los compradores de madera no lleven a cabo una diligencia debida seria, el problema de la tala ilegal seguirá existiendo.

La adopción por parte de China de una ley similar obviamente tendría grandes impactos en muchos países del mundo, entre ellos Perú. Aunque las exportaciones peruanas suponen un porcentaje comparativamente pequeño de las importaciones chinas, en los últimos años China ha adelantado a los EE.UU. y México como el primer mercado de exportación de madera de Perú, tal y como documenta la Agencia de Investigación Ambiental (EIA)

Esto tal vez quede bien en el balance contable, pero la corrupción y la impunidad han dominado el sector forestal peruano durante décadas, y aunque se han logrado algunos avances en años recientes, el comercio de madera ilegal continúa prevaleciendo. Los impactos sociales, ambientales y económicos siguen dañando al país y a su población.

Un informe reciente del Centro para el Derecho Internacional Ambiental (CIEL) sugiere que los exportadores peruanos han estado aprovechándose de manera deliberada de la falta de marco legislativo en China. Según CIEL, que basa su informe en un análisis de datos de 2015, es casi como si existieran dos mercados de exportación paralelos. En otras palabras, la madera que se considera que tiene un “riesgo inaceptable” de ser ilegal es más probable que se exporte a países sin leyes al respecto – es decir, China y México – mientras que la madera que se considera que tiene un riesgo “aceptable” o “tolerable” es más probable que se exporte a países con leyes al respecto – es decir, los EE.UU. y la UE.

Entonces, ¿cuánta de la madera peruana que va a China es ilegal? CIEL y EIA estiman de manera conjunta que el 70% de las importaciones chinas de 2015 supuestamente provenientes de áreas de aprovechamiento inspeccionadas por la agencia gubernamental OSINFOR tenían un riesgo “inaceptable” de ser ilegales. Además, informan de sus sospechas de que el 50% de las importaciones de áreas que no habían sido inspeccionadas tenían un “alto riesgo de contener madera ilegal.”

Queda claro que lo que China debe hacer ahora es desarrollar, lo antes posible, medidas obligatorias que prohíban las importaciones de madera ilegal, situándose con ello a la altura del estándar establecido por otros grandes importadores como los EE.UU., y consolidando su posición como un líder emergente en la gobernanza medioambiental a nivel global.

Queda también claro que esto lanza una clara advertencia a Perú: exportar madera ilegal a mercados clave como el chino tal vez funcione durante un tiempo más, pero en el futuro podría ser mucho más difícil. Esto también es cierto para la madera que parece legal porque cuenta con los documentos adecuados. 

Tal y como Global Witness reveló recientemente, dichos documentos a menudo se emplean para lavar madera ilegal. Los “pequeños pasos” de China sobre la importación de madera son por tanto otro poderoso argumento para que Perú mejore su sector y aborde la tala ilegal. De lo contrario se arriesga a salir perdiendo ante su mercado de exportación más importante.

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